Las vacaciones se acortan

La crisis sigue provocando estragos, y así lo notan las agencias de viajes existentes en Eibar. Los clientes son cada vez más ‘mirados’ a la hora de contratar salidas, reduciendo el número de días y la calidad de los hoteles. En definitiva, bajando el presupuesto y buscando que las vacaciones salgan lo más económico posible. A su vez, las agencias de viajes consultadas afirman que han vendido menos viajes en fechas navideñas que el año pasado, con lo que es posible que la villa armera esté más ambientada estas fiestas que en anteriores ocasiones.
La contratación de vacaciones ‘recortadas’ es uno de los efectos más notables de esta crisis. Según señala María Ormaetxea, de Viajes Premier, «si antes se iban más de una semana, hoy en día es más normal, sobre todo por Navidades, que la gente contrate salidas de cuatro o cinco días». Desde las agencias aseguran que las estancias cortas superan con creces a las largas, sobre todo fuera del mes de agosto.
Aún así, los que tienen costumbre de realizar alguna salida por estas fechas, no han dejado de hacerlo. Ziortza Cabo, de Viajes Iberia, sostiene que «quien salía antes, ahora también lo hace, pero menos días y más económico». Las agencias han notado que los clientes tienen muy en cuenta los precios hoy en día. «Hace unos años eran más despreocupados, y se vendía lo que salía, fuera al precio que fuera. Ahora, la gente busca las ofertas, los destinos más baratos», explica.
Otra de las consecuencias de esta situación económica desfavorable es que también se contratan viajes fuera de temporada. Las prejubilaciones, los EREs, y demás, han hecho que la gente disponga de más tiempo libre. «Se están vendiendo viajes en semanas laborables, pero siempre se trata de pequeñas ‘escapaditas’. En diciembre, entre el puente de la Constitución y Navidades ha habido gente que ha aprovechado para salir fuera», señala María Ormaetxea. De esto se puede sacar la conclusión de que el eibarrés, aún sin trabajo, no perdona salir de vacaciones.
Bajada de precios
Sin embargo, hay perfiles de clientes a los que la crisis no ha hecho variar sus demandas vacacionales. «Hay grupos como los jubilados o los estudiantes que siguen viajando igual que lo hacían antes, con los mismos presupuestos», explica María Ormaetxea. «A estos grupos son a los que menos les ha afectado la crisis. En el lado opuesto, están las familias con hijos pequeños, que son los que más han tenido que renunciar a viajes por culpa de la complicada situación económica en la que viven muchas de ellas», añade.
Por parte de las empresas del sector turístico, la recesión económica ha hecho que las ofertas florezcan y que se abaraten los precios de vuelos y hoteles. Sin embargo, desde las agencias de viajes confirman que las bajadas de precios «no han sido muy acusadas». «Sí se han tenido que abaratar vuelos y estancias, pero no tanto. Lo que sí han hecho las mayoristas es ofertar menos vuelos, para así cubrirse las espaldas y hacer por los menos, que los aviones vayan completos», explica Ziortza Cabo.
De este modo, se ha obligado a los clientes ha contratar los viajes con mucha antelación. «La gente no viene ya a última hora. Todos los clientes programan las vacaciones con bastante antelación. Lo normal es contratar un viaje dos o tres meses antes de llevarlo a cabo», señalan desde Viajes Iberia. «Es una manera de tener a tu disposición toda la oferta, y de que consigas estancias y viajes más económicos».
Además de la crisis, las agencias de viajes tienen que hacer frente a la amenaza que supone la contratación de salidas por internet. Cada vez son más los hogares que cuentan con un ordenador, una herramienta que muchos están descubriendo y desde la que se pueden contratar viajes sin salir de casa.
Sin embargo, las agencias consideran que Internet es una amenaza «sólo hasta cierto punto». Piensan que está más extendido su uso entre la gente joven, mientras que los mayores son más reacios a su utilización. «Además, la mayoría lo utiliza para vuelos o billetes de tren o autobús, pero no para contratar un paquete completo de hotel más estancia», señala María Ormaetxea. «Nos consta que muchos de los que programan las salidas prefieren, por seguridad, tener la posibilidad de un trato personal y directo con una agencia de viajes que le respalde en caso de que las cosas salgan más», añade.

Se da la contradicción de que debido al paro hay gente que dispone de más tiempo libre
La mayoría de viajeros sigue confiando todavía más en las agencias que en internet.

fuente/elcorreodigital.com/

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